Authors: Enrique Presburger

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Después de varios meses de una avalancha económico-financiera sin precedentes iniciada por el COVID, nos encontramos en un punto que pudiera representar el inicio del colapso del sistema monetario internacional contemporáneo. La razón es contundente: El mundo está más endeudado que nunca.

Authors: Enrique Presburger

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Por: Dr. Enrique Presburger, CEO de Factor Exprés

Los saludamos en esta ocasión presentándoles “los tres puntos estratégicos para la recuperación de empresas”. Las ideas que les compartimos, surgen de nuestro trato con cientos de empresas que trabajan con nosotros, y de las cuales hemos aprendido lecciones valiosas:

Authors: Enrique Presburger

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Por: Dr. Enrique Presburger; CEO de Factor Exprés

@Quique_Pres; www.enrique-presburger.com

“Todas las desgracias de los hombres provienen de no hablar claro” – Albert Camus, La Peste (1947)

No es posible predecir lo que va a pasar en un escenario donde se dan cosas inéditas. Seamos claros, antes que nada, en declarar que el mundo está viviendo un primer desafío auténtico al paradigma de integración global. No obstante, es posible interrelacionar fenómenos entendiendo la racionalidad detrás del caos aparente:  

Authors: Enrique Presburger

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La infección en tiempos de cólera

Por: Dr. Enrique Presburger, CEO de Factor Exprés

Estamos viviendo un tiempo inédito no solamente en materia de salud pública, economía e interacción política internacional, sino, sobre todo, en temas de identidad social e individual. Me parece que, siendo que la economía es una ciencia social después de todo, deberíamos detenernos más profundamente en entender los fenómenos de psicología de masas que nos ocurren derivado de la hiperinformación, la exposición a redes sociales y el aislamiento…y analizar cómo todo ello impacta nuestras decisiones económicas.

Authors: Enrique Presburger

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En un año como estos, donde abundan las malas noticias, la economía se estanca, y la información en medios y en redes nos alarman constantemente, es difícil mantenerse ecuánime y centrado en esferas personales y profesionales. Y es que el inconsciente colectivo del país es un imaginario que sí impacta a la realidad, empezando por sobremesas y conversaciones negativas casuales, y luego penetrando de manera profunda nuestras decisiones de inversión, ahorro y consumo.